Artículo aparecido en El Economista el 23/12/09
Todo apunta a que los primeros meses del año 2010 van a ser duros debido al crecimiento del desempleo, la debilidad del sistema financiero, la situación extrema de muchas empresas y la falta de grandes decisiones por parte del Gobierno. Pero estamos en un momento en el que no tenemos tiempo para lamentarnos del entorno sino que sólo hay tiempo para actuar. La economía española necesita un cambio global. ¡No hay recetas mágicas!. Es como una gran empresa que necesita ser reestructurada. Para ello se debe actuar en dos ejes distintos: las empresas y la Administración.
