Artículo aparecido en El Economista el 23/12/09
Todo apunta a que los primeros meses del año 2010 van a ser duros debido al crecimiento del desempleo, la debilidad del sistema financiero, la situación extrema de muchas empresas y la falta de grandes decisiones por parte del Gobierno. Pero estamos en un momento en el que no tenemos tiempo para lamentarnos del entorno sino que sólo hay tiempo para actuar. La economía española necesita un cambio global. ¡No hay recetas mágicas!. Es como una gran empresa que necesita ser reestructurada. Para ello se debe actuar en dos ejes distintos: las empresas y la Administración.
A nivel de las empresas, hay muchas oportunidades de mejora para este año 2010. Como resumen, podríamos destacar tres grandes cuestiones a nivel estratégico y tres a nivel operativo. A nivel estratégico, las empresas españolas tienen grandes retos por delante: la profesionalización de la gestión, la internacionalización y adquirir tamaño. A nivel operativo, nos deberíamos guiar por las 3Cs que ya he comentado en otros artículos: Caja, Clientes y Costes. Siguiendo estas medidas, conseguiríamos empresas más competitivas que generarían riqueza para el país y mejorarían la situación global.
A nivel de la Administración, más que mejorarla, considero que habría que reinventarla planteando un modelo totalmente enfocado en la productividad y los resultados. Considero que habría que replantear el posicionamiento estratégico del país (innovación versus costes), redefinir el modelo laboral y de pensiones, mejorar la productividad de la administración (según el estudio de EAE se ha incrementado casi un 60% la masa salarial de los empleados públicos por habitante en los últimos 8 años), reenfocar algunas administraciones como sanidad, justicia, etc., rediseñar el sistema educativo enfocándolo a una formación de primer nivel internacional en valores y en conocimientos, privatizar algunas compañías públicas, replantear el sistema de incentivos a I+D, etc. ¡Hay mucho trabajo para hacer!
Pero realmente el problema de estas medidas es que casi todas serán impopulares. Por ello, se necesita compromiso de los distintos grupos parlamentarios y mucho liderazgo para llevarlas a cabo. Ante una situación como la actual, los políticos, al igual que empresarios y directivos, deben tomar decisiones, aunque sean duras. Si no, nunca saldremos de esta situación.
Además por parte de los ciudadanos, pienso que estamos en un momento en el que todos debemos ayudar a conseguir el objetivo común. En ese sentido, me gusta mucho la frase de John Fitzgerald Kennedy “no te preguntes lo que puede hacer tu país por tí sino lo que puedes hacer tú por tu país”.
Como conclusión, considero que el país necesita cambiar muchísimos aspectos de su gestión para conseguir ser competitivo en el complejo entorno internacional que estamos viviendo. Los tiempos actuales están llenos de oportunidades y tanto las empresas como la Administración están en la obligación de aprovecharlas y llevar a España a una posición internacional mejor que la que tenemos. Eduardo Navarro Socio Director de Improven y autor del libro ¿Quieres salvar tu empresa? enavarro@improven.com http://www.improven.com




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