Como tengo el objetivo de escribir todos los días una entrada del blog, además de artículos y apariciones, voy a empezar a escribir algunas reflexiones sobre temas variados. Para empezar esta serie, hoy he tenido una conversación muy interesante con un trabajador de una empresa normal que me ha animado a escribir estas líneas. Su reflexión era “los empresarios han ganado mucho dinero y cuando llega la crisis, lo primero que hacen es despedir a la gente y recoger todo el dinero que puedan. Seguro que todos siguen siendo millonarios”.
La verdad es que esta frase me ha dejado reflexivo porque su visión es radicalmente opuesta a la realidad que vivo todos los días. Cuando se conocen los casos de los empresarios de cerca en la situación actual, nos damos cuenta que humanamente las situaciones que están viviendo los empresarios son muy duras. Hay muchos empresarios que en dos años han perdido todo lo que habían ganado en 20 años e incluso más. Hace unos meses, un propietario de una empresa mediana-grande me decía “Mi único objetivo ya es salvar mi casa”. Esto está sucediendo todos los días en empresas de todos los tamaños y sectores ¿Es ese el empresario del que hablaba mi interlocutor en la conversación de hoy?
De hecho, me decía “¿cómo puede ser que alguien que ha ganado millones de euros esté arruinado en dos años? ¡Es totalmente imposible”. Escuchado así parece que tiene razón pero lo que he visto en muchos casos es que todos los beneficios se reinvirtieron para endeudarse y seguir creciendo. Así, lo han perdido todo.
Si pensamos en un ejemplo del sector inmobiliario podríamos pensar ¿Cómo ha perdido los 3 milllones de euros que ganó vendiendo un solar?. La respuesta es fácil: comprando otros 5 solares en los que pensaba ganar 3 millones en cada uno. Al final se ha endeudado por un valor de 25 millones y ahora no puede vender nada. La situación es que tenía 3 millones, una deuda de 25 millones y ningún ingreso. Es decir, que está en una situación extrema.
Considero que en situaciones delicadas como la actual, todos tendríamos que hacer un trabajo de empatía para que los empresarios, directivos y trabajadores nos entendamos un poco más entre todos y así consigamos construir un futuro mejor.




….y digo yo amigo Eduardo …… y nuestro querido Gobierno???? quienes en teoría deberían mediar aquí y poner paz y cordura…..que piensan ellos ???….me da la sensación que piensan igual que tu interlocutor de hoy ….. porque apoyo lo que se dice apoyo , personalmente , noto poco hacia la empresa ( y soy un currante mas , pero que también percibo lo mismo que tu y lo vivo de cerca…)… van a ayudarnos a construir ese futuro mejor ???….. por la via de seguir endeudando al país creo que no….en fin…al tajo !!!!!
un abrazo/ Manu
Estimado Eduardo,
estoy de acuerdo en que la gran mayoría de los empresarios trabajan mucho y asumen grandes riesgos en su actividad, la cual supongo que ejercen porque habitualmente ganan bastante más dinero que como asalariados, lo que me parece justo y admirable. Cuando vienen mal dadas se pueden arruinar, pero como todo el mundo, solo que ellos caen desde más alto, y raro es que caigan más bajo que el común de los mortales.
No obstante, el ejemplo que has dado para explicar la ruina de un empresario me parece de lo más desafortunado: alguien que sin producir riqueza ni generar puests de trabajo, pierde especulando el dinero que ganó especulando me merece menos lástima que quien lo pierde en el casino.
Hola,
He intentado transmitirlo con un ejemplo sencillo pero es igualmente aplicable a cualquier negocio: una industria que ha hecho una inversión en una nueva fábrica, una cadena de retail que ha abierto 20 tiendas, un lanzamiento de un nuevo producto que ha requerido una gran inversión, o cualquiera de los cientos de casos que se pueden dar.
Un abrazo!